Recordando....
Es increíble el poder evocador de la música. Siguiendo con el monográfico de Música de la América Latina, la semana pasada la dedicamos a Brasil y la samba como exponente máximo de su música.
La primera samba grabada en 1917 fue Pelo telefone, una verdadera curiosidad. En 1939 se graba Aquarela do Brasil y aquí empiezan ya mis recuerdos, no ya por el año de grabación, sino por una películita que se hizo con posterioridad del Pato Donald y su encuentro con José Carioca, que me fascinó siendo muy niña y me enseñó que había un país llamado Brasil y se hablaba de una forma que me pareció muy graciosa.
Después salieron otros muchos nombres, artífices de la música popular brasilera, como por ejemplo Carmen Miranda con sus tocados imposibles y sus plátanos en la cabeza, aunque en el enlace que dejo no los lleva, pero canta una canción muy conocida Mama eu quero.
A continuación pasamos al Bossa Nova, samba más lenta y compleja, que supuso el primer género de exportación masiva. En esta ocasión salió a relucir una película de 1959, la conmovedora, impresionante y trágica Orfeo Negro de Marcel Camus. Esta película contribuyó a hacer mundialmente popular la música brasilera con su Mañana de carnaval
Otra canción de la misma película que recorrió el mundo entero es la titulada Samba de Orfeo con unas imágenes frescas y entrañables que merece la pena recordar.
El tema del Bossa es tan amplio que no sería justo dejar de nombrar en otra entrada a autores famosísimos y que dejaron en mi memoria unos recuerdos que han aflorado vivamente con esta delicia de monográfico.

